
Ignacio Pol (Supervisor VFX-VP-VAD) | Pablo Accame (Supervisor VFX-VP-VAD)
Ignacio Pol y Pablo Accame
Detrás de la ambiciosa adaptación de “El Eternauta”, hay un trabajo titánico de tecnología de vanguardia. En esta oportunidad, presentamos a Ignacio Pol y Pablo Accame, los Supervisores de Efectos Visuales (VFX) y Virtual Production de la serie. Además de liderar este monumental proyecto que duró más de cuatro años y medio, Pablo y Nacho son profesores de Image Campus. Desde esa institución educativa, ayudaron a capacitar y formar a gran parte del equipo técnico y del Virtual Art Department (VAD) que hizo posible la serie.
Entrevista a los Supervisores de Efectos Visuales (VFX) y Virtual Production de “El Eternauta”
A continuación, compartimos la entrevista donde detallan cómo fue el proceso de escanear Buenos Aires y utilizar Unreal Engine para hacer historia en la producción audiovisual.
Pregunta: ¿Cómo y cuándo se sumaron oficialmente al proyecto de “El Eternauta”? Pablo y Nacho: La propuesta nos llegó alrededor del 2020. Durante la pandemia, habíamos estado probando cosas en casa con realidad aumentada y Virtual Production utilizando Unreal Engine. En ese contexto, recibimos la llamada clave de Ezequiel de Calese para integrarnos al proyecto. El director, Bruno Stagnaro, tenía muy clara la idea de utilizar escaneos hechos con LiDAR y llevar la fotogrametría a Unreal, y como nosotros teníamos algo de experiencia en el tema, nos sumamos oficialmente al equipo de investigación y desarrollo en noviembre de 2020.
Pregunta: Fue un proceso de más de 4 años. ¿Cuáles fueron sus roles principales a lo largo de este tiempo? Pablo y Nacho: Pasamos por varios roles en estos cuatro años y medio. Empezamos haciendo investigación y desarrollo durante un año y pico. Al darse luz verde al proyecto, pasamos a ser supervisores del Virtual Art Department (VAD), donde armamos un equipo hermoso.
Luego asumimos la supervisión de Virtual Production, resolviendo técnicamente el uso de pantallas gigantes en los estudios y supervisando en el set de rodaje. Finalmente, actuamos como supervisores de efectos visuales (VFX) trabajando a la par de Bruno en la postproducción, organizando el trabajo con un montón de estudios de todo el mundo.
Pregunta: ¿Qué técnicas específicas de Virtual Production implementaron en la serie? Pablo y Nacho: ¡Utilizamos todos los conjuros posibles!. Hicimos Techvis, Previs, Postvis, y todo lo relacionado con fotogrametría y Digital Twins para digitalizar la ciudad de Buenos Aires. También usamos ICVFX (In-Camera VFX) para grabar contra las pantallas LED, captura de movimiento, extracción de movimientos con inteligencia artificial (para proyectar sombras y reflejos) y aportamos movimientos de cámaras reales a los planos que iban a ser 100% digitales.

Créditos: K&S Films, Netflix.
Pregunta: Para una producción tan ambiciosa, ¿tuvieron que desarrollar herramientas propias desde cero? Pablo y Nacho: Sí, hubo que desarrollar varias herramientas customizadas. Una de las más importantes fue un sistema de nieve procedural en Unreal, que lograba que cada objeto que nosotros ingresáramos al software generara nieve de manera automática por arriba, respetando siempre la gravedad aunque lo giraras. También desarrollamos herramientas personalizadas para manejar globalmente la cantidad de nieve, partículas, bruma e iluminación de las escenas. Además, investigamos mucho para lograr que Unreal funcionara como un motor de render serio para VFX, generando multipases (profundidad, normales, reflejos) para que los compositores pudieran trabajar.
Pregunta: Escanear la ciudad de Buenos Aires debe haber sido un desafío enorme. ¿Cómo lo lograron? Pablo y Nacho: Todo comenzó con aparatos LiDAR (que tiran un láser y leen nubes de puntos) y drones. Como curiosidad, los equipos LiDAR originales que probamos venían de Bahía Blanca. La gran ventaja inicial fue hacerlo durante la pandemia, ya que la ciudad estaba vacía y sin movimiento, aunque en esas primeras jornadas todavía salíamos a volar los drones o poner los LiDAR usando barbijos. Más adelante, para ampliar zonas con la ciudad viva, armamos verdaderos “ejércitos de fotógrafos” que se repartían las cuadras de a dos o tres personas. Esto trajo nuevos desafíos: a veces necesitábamos capturar los locales comerciales abiertos, pero como escaneábamos en momentos de poca gente, teníamos todas las chapas de los locales cerradas y luego había que arreglar eso. Además, los drones requerían muchos permisos de vuelo porque algunos vecinos lógicamente se asustaban.
Pregunta: En la etapa de rodaje, ¿cuáles son las principales ventajas de usar pantallas gigantes y trabajar con ICVFX? Pablo y Nacho: La primera ventaja clara es la previsualización y el ahorro de los tiempos de postproducción. Al estar en el set, el equipo técnico entiende exactamente cómo va a quedar el plano porque la luz y los reflejos se integran de verdad. Hubo escenas, como en la “Casa Favali”, que quedaron terminadas tal cual como se filmaron en el set.
Otra gran ventaja es la reutilización de assets; por ejemplo, en los recorridos de auto usamos escenarios que se reciclaban. Sobre esto último, fue muy divertido porque armamos una especie de videojuego: teníamos el escenario en Unreal y pregrabábamos los recorridos manejando un auto virtual por la Panamericana literalmente con el teclado de la computadora, sin joystick.

Créditos: K&S Films, Netflix.
Pregunta: Como supervisores en el set, ¿cómo se siente operar todo este ecosistema tecnológico en vivo? Nacho: En cierto punto, se siente como estar manejando una nave de la NASA, porque con tu teclado y mouse generas cambios gigantes en todo el set. Es divertido pero muy estresante, porque sos el “fusible” que tiene que solucionar cualquier falla. Un problema técnico podía ser un ser humano que se equivocó, un cable mal conectado, un monitor haciendo interferencia o incluso un problema de transferencia de datos de los servidores. A pesar de eso, la tecnología nos permitía hacer cosas increíbles en vivo, como cambiar las hojas de los árboles e incluso animar un choque de autos en tiempo real corriendo en Unreal Engine dentro de la escena de Favali.
Pablo: Exacto. Como dijo recién Nacho sobre los monitores, tenés que seguir el cable que conecta la pantalla hasta el procesador y entender todo el sistema en la cabeza. Tenés que estar alerta y tener conocimiento un poco de todo para detectar de dónde viene la interferencia.
Pregunta: ¿Cómo fue abordar la etapa final de Efectos Visuales (VFX) luego del rodaje? Pablo: Fue una búsqueda técnica inmensa porque no había tanto hecho previamente usando Unreal como motor de render principal de manera tradicional para los fondos, la nieve y la bruma. Exigimos muchísimo más al motor con renders offline mejorando los detalles en modelado y sumando simulaciones. Todo este proceso fue mantenido por el equipo del VAD (Virtual Art Department).
Nacho: Tal cual. Una cosa muy particular de este proyecto es que este mismo equipo que mencionaba Pablo fue prácticamente el encargado de armar todos los escenarios de la serie. Luego eso se distribuyó a estudios y vendors nacionales e internacionales, lo cual implicó el enorme desafío de traspasarles nuestra lógica de trabajo para que adoptaran un pipeline que a nosotros nos resultaba efectivo. En total realizamos casi 2000 planos de VFX en un lapso de un año y dos o tres meses.
Pregunta: Finalmente, ¿qué les dejó este proyecto a nivel personal y qué le recomiendan a los que quieran estudiar esta disciplina? Pablo y Nacho: Fue un sueño cumplido. Somos fanáticos de la historieta original, y creemos que era clave que este proyecto se realizara por talentos y profesionales argentinos que entendieran esa pasión. A quienes quieran iniciarse en este mundo de la Virtual Production, les recomendamos estudiar en lugares como Image Campus, donde puedan tener acceso al hardware necesario. El aporte docente fue fundamental; simbólicamente destacamos a Daniel Capeletti y a otros profesores de la institución, quienes armaron una capacitación en cadena enseñando al resto del equipo. El mejor consejo es que se metan, metan los pies en el barro, prueben todo haciéndolo y le pongan mucha pasión, porque esto está buenísimo.
Esta charla es solo un fragmento de una conversación mucho más extensa y detallada sobre los retos técnicos de llevar a cabo una de las producciones más importantes de la ciencia ficción argentina. ¿Te quedaste con ganas de más? Si querés ver la entrevista completa, conocer otras increíbles anécdotas del rodaje y escuchar la experiencia de Pablo y Nacho en primera persona, dale play al video acá abajo: