Decorado por el tiempo: una experiencia de Realidad Virtual en la Noche de los Museos
Estuvimos presentes en el Centro Cultural de la Ciencia con la experiencia de Realidad Virtual Decorado por el tiempo desarrollada por Agustín Pérez Fernández (Tembac), musicalizada por Javier Castañeda y Gi Jaheira y curada por Sofía Alvarez. Esta fue la tercera vez que participamos, en el marco de una tradición de trabajo colaborativo con el C3, con quienes en ediciones anteriores presentamos muestras e instalaciones de Audio Inmersivo.
Este juego de realidad virtual está inspirado en la frase “El arte es cómo decoramos el espacio, la música es cómo decoramos el tiempo” de Jean Michel Basquiat e intenta de forma simultánea mezclar dos cosas para que el jugador entre en un trance meditativo a través de la música y las visuales
“Sin presiones, sin desafíos. Solo el ritmo, la fluidez y el placer de crear en movimiento”.
– Tembac.
La experiencia propuso explorar el arte desde un lugar completamente distinto: no solo mirando, sino siendo parte de la obra. A través de los movimientos del cuerpo, cada persona podía generar sonidos y ver cómo el entorno respondía en tiempo real. Todo lo que uno hacía (un giro, una mano que se eleva, un paso al costado) se convertía en luz, color y música, creando una sensación de inmersión total.
“Es difícil conseguir apoyo para este tipo de actividades porque son muy experimentales y diferentes, pero Eduardo Miretti (Director General de Image Campus) tiene buen ojo para estas cosas artísticas y para llevar los medios de comunicación al extremo”, resaltó el desarrollador.
La actividad contó con cinco cascos de Realidad Virtual para que las personas pudieran meterse completamente en la experiencia. Y además se llevó a cabo una performance acompañado por una bailarina y músicos en vivo.
Durante la noche pasaron distintos espectadores que resaltaron que “fue algo distinto para hacer en la noche de los museos” y que “el poder habitarse en el cuerpo a través de la actividad que se proponga está bueno para un poco de introspección”.
Agustín trabaja hace 20 años en la industria de los videojuegos y también es profesor de la materia Diseño de Juegos Experimentales y el Trayecto de Producción de Videojuegos en Image Campus, y aconsejó a los alumnos que hagan cosas extravagantes porque es el momento para probar y equivocarse.
“Siendo un instituto educativo es super interesante el contacto con los alumnos y con este tipo de proyectos experimentales que no buscan rédito comercial inmediato sino ver como disfruta la gente, cómo se comporta”.
La experiencia también invita a repensar la creación de videojuegos como un proceso que va mucho más allá de lo técnico o la narrativa lineal. Este tipo de propuestas demuestran que el medio puede ser un espacio de exploración artística, donde convergen la música, la danza y la tecnología para abrir nuevas puertas a la creatividad.